Ansiedad y estado de ánimo • 7 min de lectura • Con 4 fuentes científicas

Después de algo difícil: por qué el cuerpo sigue en alerta y cuándo pedir ayuda

Revivir, sobresaltarse y evitar son respuestas normales al principio. Lo que las mantiene es otra cosa.

Un asalto en la calle, un accidente, una pérdida violenta, un abuso. Semanas después, un ruido fuerte te hace saltar, una imagen vuelve sin que la llames y evitas pasar por cierta esquina. Muchas personas creen que eso significa que algo en ellas se rompió. Casi nunca es así.

Una alarma que no recibe la noticia de que ya pasó

Durante un peligro, el cerebro guarda el recuerdo de una forma especial: con mucha emoción y sensación, y poco contexto de tiempo y lugar. Por eso, cuando algo se parece a aquel momento —un olor, un lugar, una fecha—, el recuerdo no llega como «algo que pasó», sino como algo que está pasando, y el cuerpo reacciona igual que entonces. En las primeras semanas es lo esperable, y en la mayoría de las personas va cediendo solo. Lo que lo mantiene es la evitación: no pasar por ese lugar, no hablar de eso, apartar el pensamiento. Evitar alivia en el momento, pero impide que el recuerdo se revise y se guarde como pasado, así que la alarma se queda encendida.

Lo que dicen los estudios: Los tratamientos con más respaldo para el estrés postraumático son los centrados en el trauma —terapia cognitivo-conductual, terapia de procesamiento cognitivo o EMDR—; la Organización Mundial de la Salud los recomienda como primera opción. El PCL-5, de uso libre, ayuda a ver cuánto pesan hoy los síntomas.

Qué hacer, paso a paso

1. Dale nombre a lo que pasa

Sobresaltos, imágenes que vuelven, pesadillas, ganas de evitar y sensación de estar en guardia son las reacciones más comunes después de algo difícil. Saberlo reduce el miedo a estar «perdiendo la cabeza».

2. Vuelve a lo cotidiano, de a poco

Mantén horarios, comidas y contacto con personas de confianza. No hace falta contar lo que pasó para sentirse acompañado. Evita el alcohol para dormir: alivia hoy y empeora el sueño.

3. Si después de un mes sigue igual, busca ayuda

Si las imágenes, la evitación o la alerta no ceden después de cuatro semanas, o te impiden trabajar, estudiar o dormir, habla con un psicólogo colegiado con formación en trauma. Tiene tratamiento, y funciona.

Fuentes

  1. World Health Organization. Guidelines for the management of conditions specifically related to stress. Geneva: WHO; 2013. www.who.int/publications/i/item/9789241505406
  2. Ehlers A, Clark DM. A cognitive model of posttraumatic stress disorder. Behaviour Research and Therapy. 2000;38(4):319-345. doi.org/10.1016/S0005-7967(99)00123-0
  3. Rothbaum BO, Foa EB, Riggs DS, Murdock T, Walsh W. A prospective examination of post-traumatic stress disorder in rape victims. Journal of Traumatic Stress. 1992;5(3):455-475. doi.org/10.1002/jts.2490050309
  4. Blevins CA, Weathers FW, Davis MT, Witte TK, Domino JL. The Posttraumatic Stress Disorder Checklist for DSM-5 (PCL-5): development and initial psychometric evaluation. Journal of Traumatic Stress. 2015;28(6):489-498. doi.org/10.1002/jts.22059